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Martes, 04 Junio 2013 14:03

Resumen - Taller sobre El Fondo Verde Climático en Sudáfrica

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El pasado 23 y 24 de mayo, tuvo lugar en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, un taller acerca del Fondo Verde Climático (FVC) organizado por el World Resources Institute (WRI) y Climate Analytics. El objetivo del mismo fue proveer a los miembros de la Junta Directiva del Fondo, a sus alternados (suplentes) y asesores, un espacio discusión sobre las implicaciones de la forma en la que operará el Fondo. El evento estuvo enfocado en aquellos temas sobre los cuales se tendrán que tomar decisiones en la siguiente reunión de la Junta Directiva, a realizarse entre el 25 y 28 de junio en Corea del Sur.
Del taller participaron representantes de Australia, República Checa, Francia, Alemania, India, Holanda, Noruega, Polonia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos, Zambia y México. También asistieron representantes del Zambia Climate Change Network, de Transparencia Internacional y por AIDA. La temática abordada estuvo dividida en dos ejes principales: 1. La visión que se tiene del Fondo: metas impuestas, resultados esperados e indicadores de éxito para medir los alcances. 2. El modelo de negocio del Fondo y cómo éste debe operar. Resultados que el Fondo debe alcanzar Con relación a este tema, muchas fueron las preguntas, dudas y preocupaciones expresadas por los participantes: ¿Cuáles son los cuatro o cinco resultados principales que se quieren alcanzar?,  ¿cuáles son las barreras que se deben superar para obtener esos resultados?, ¿qué tipo de actividades requiere apoyar el Fondo para alcanzar los efectos deseados? y ¿qué instrumentos financieros son los más indicados para apoyar esas actividades y cuáles los riesgos asociados? Algunas de las respuestas a esas interrogantes giraron en torno a la necesidad de un marco operativo que defina claramente el rol del Fondo, su contribución en la lucha contra el cambio climático; y la forma en la que conseguirá el cambio paradigmático esperado, particularmente a nivel local. Pese a que el FVC necesita empezar a funcionar lo antes posible, es importante construir pilares sólidos. Al hacerlo, se debe pensar en cómo el Fondo puede conferir el valor agregado que se espera de él. Para lograrlo, es preciso pensar en proveer financiamiento mediante instituciones existentes y, al mismo tiempo, enfocarse en aquellas áreas difíciles donde existan barreras a romper. Es importante además contar con indicadores claros sobre cómo se quiere utilizar los recursos, qué se va a financiar y con qué fines. Tener una visión a largo plazo es esencial. En cuanto a la movilización de recursos, la discusión dio cuenta que para que el Fondo reciba apoyo de sus contribuyentes financieros a nivel nacional, se debe tener claro qué lo hace diferente a otros fondos para así responder con éxito a la pregunta de por qué se necesita dinero adicional al que ya se ha otorgado para cambio climático. Sobre el mismo tema, los participantes del taller hablaron de la importancia de asegurar que exista credibilidad en el Fondo y en el proceso de toma de decisiones. Esto requiere admitir que el cambio climático es una prioridad global y que se necesitan políticas de eficiencia energética a nivel nacional, así como la contribución financiera de los Estados al Fondo. Finalmente, se mencionó que el Fondo debe contar con un enfoque basado en resultados, mediante el cual se logre reducir las emisiones e incrementar la resiliencia climática en el marco del desarrollo sostenible. El modelo de negocio del Fondo y sus implicaciones En este tema, varias ideas iniciales fueron puestas sobre la mesa. Se habló del rol que el sector privado tiene en el proceso y de cómo éste debería ser parte no sólo de la construcción y diseño del Private Sector Facility (la ventana del sector privado) que se creará bajo el Fondo, sino también de la construcción de todo el modelo de negocio. El debate apuntó a que si bien es preciso entender que hay grandes oportunidades de inversión en todo el mundo, el problema radica en la falta de claridad sobre las políticas gubernamentales. Aunque el sector privado tiene interés en el dinero público, no está contento con los procesos gubernamentales, los cuales deben mejorar para incentivar a que ese sector invierta en los países en desarrollo. Asimismo, el FVC debe ser accesible a diferentes tipos de inversión y apoyar a que el sector privado invierta en proyectos no comerciales. En este sentido, el Fondo debe ser capaz de asumir riesgos. En un siguiente apartado ahondaremos más sobre la discusión que en el taller se dio acerca del rol del sector privado. Por otra parte, los participantes mencionaron que el Fondo Verde tiene que asegurar apoyo para la construcción de capacidades a nivel nacional, pero que primero debe definir claramente qué implica esa tarea que tiene significados diferentes para diferentes personas. En este contexto, se recalcó la necesidad de abogar por la existencia de un “country ownership”, es decir, que las actividades a ser financiadas se basen en las necesidades de los países beneficiarios. Esto no quiere decir que los gobiernos deban ser los únicos en dar información sobre las necesidades locales, sino que se debe involucrar a otros actores importantes que conocen de las mismas como los académicos o la sociedad civil por ejemplo. Otra cuestión a resolver es determinar el rol de los intermediarios, es decir, de las entidades financieras que mediarán en la entrega de recursos, las cuales no siempre pueden asegurar el logro de objetivos ni conocen a profundidad las necesidades locales. Al respecto, en el taller se dijo que se debe permitir que los gobiernos tengan acceso directo al Fondo. De contar con intermediarios, es necesario asegurar que éstos cuenten con los estándares necesarios para lograr los objetivos deseados. La construcción de capacidades es necesaria precisamente porque los beneficiaros tampoco pueden garantizar el cumplimiento de los resultados esperados. El rol del sector privado en el Fondo Este sector tiene un papel relevante porque sabe de las inversiones que se necesitan. El Fondo debe asegurar la participación no sólo del sector privado del Norte, sino también del de los países en desarrollo para contar así con las inversiones necesarias. La discusión dio cuenta, por otro lado, que el Fondo debe asegurar la construcción de capacidades para el sector privado en países en desarrollo. Para determinar las actividades que necesitan apoyo, se dijo, es importante tener claridad sobre los objetivos del Fondo: qué se quiere lograr y qué se quiere financiar, aspectos que si no quedan claros no permitirán un adecuado avance. Luego se resolverán detalles como el tipo de acceso y el tipo de riesgo, entre otros. En abril de 2013, se realizó el Diálogo de Ginebra, un encuentro del sector privado para discutir el diseño de la Facilidad del Sector Privado en el Fondo Verde Climático. En ese evento, organizado por el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la Cooperación Suiza para el Desarrollo, se otorgó un espacio para que el sector privado intercambie opiniones sobre el Fondo. Entonces se dijo que en los últimos años las inversiones en energía limpia han disminuido debido a la falta de seguridad que otorgan las políticas públicas en diferentes países. Por otra parte, el sector privado expresó que todavía no tiene claridad acerca de lo que considerará o no como fuente de financiamiento, es decir, qué tipo de ingresos recibirá el Fondo. Tampoco sabe con certeza cómo, cuándo y de dónde saldrán los 100 mil millones de dólares comprometidos hasta el 2020 bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático. El sector privado cree que el FVC debe ser capaz de asumir riesgos financieros y que debe incluirlo no sólo en la construcción de la Facilidad del Sector Privado, sino en todo el proceso de diseño de reglas del modelo de negocio. Conclusiones Los miembros de la Junta Directiva mencionaron que es sumamente importante priorizar temas para empezar a desarrollar opciones y tomar las decisiones necesarias. El Fondo debe tener claro cuáles son los objetivos que busca para luego pensar en las actividades que necesita financiar para lograr esas metas. En ese sentido, uno de los objetivos principales es lograr el “country ownership” y permitir que los países en desarrollo determinen las actividades que necesitan financiamiento para combatir el cambio climático. Para ello se necesita que el Fondo consulte con otros actores que no sean los gobiernos para conocer al detalle las necesidades de financiamiento de cada país. Los representantes de la sociedad civil explicaron los beneficios de incluir la perspectiva de ésta en las decisiones a tomar. Expresaron su deseo de estar involucrados en las determinaciones que asuma el Fondo desde una etapa inicial. La sociedad civil quiere apoyar y trabajar con los miembros de la Junta para facilitar y asegurar mejores resultados en la toma de decisiones relacionadas con el Fondo para no juzgar y criticar las mismas. Por último se mencionó que el Fondo debe tener claridad sobre cómo conseguirá movilizar el dinero para financiar actividades. Al final del día, la cantidad de recursos con los que se cuente es la que va a determinar los resultados que se podrán alcanzar.
Leído 2413 veces Modificado por última vez el Viernes, 20 Febrero 2015 19:17
Andrea Rodríguez Osuna

Andrea Rodríguez es la asesora legal para cambio climático en la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) y trabaja desde las oficinas de AIDA en la Ciudad de México. Es abogada de la Universidad Católica Boliviana, tiene una maestría en Desarrollo Sostenible de la Universidad de Uppsala y otra maestría en Derecho Ambiental Internacional de la Universidad de Estocolmo en Suecia. Fue recientemente elegida como parte del Consejo Administrativo del Climate Action Network Latin America (CANLA) para apoyar las tareas de coordinación de esta red.

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