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Organizaciones e instituciones de la sociedad civil advirtieron sobre los impactos que el cambio climático ya está generando en el país, llamaron la atención sobre la evidencia que arroja el Quinto Reporte de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) (1), y exigieron a las autoridades locales que actúen de inmediato.

Evento organizado por CDKN en el World Urban Forum en MedellínCDKN-Networking-Event---WUF---April-10th---Spanish-(1)a
Miércoles, 05 Febrero 2014 12:02

Los nuevos detractores del pacto climático

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COP19_opening_(24) Históricamente, EE.UU. ha sido identificado como el principal detractor en las negociaciones climáticas internacionales, principalmente por su continua negativa a firmar el Protocolo de Kioto desde 1997. Posteriormente, con el fracaso de las negociaciones en la COP 15, las expectativas de contar con la cooperación de los EE.UU. cayeron aún más.
astronomy picture of the dayUn borrador del nuevo reporte del IPCC se filtró a la prensa. Además de reiterar amenazas conocidas, el documento rescata un tema que merece analizarse: la transferencia de emisiones del norte hacia el sur.
Viernes, 20 Diciembre 2013 04:57

Pérdidas y daños

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adaptation-01_Daria Mokhnacheva 2008 Siempre que hablamos de cambio climático, instintivamente lo asociamos con problemas que enfrentaremos en el futuro o que padece alguien más. Pensamos que en un siglo se derretirán los glaciares y morirán los bonitos osos polares, o que el calor será más intenso, o que podrían haber más tormentas.
A pesar del conocimiento científico disponible y todos los esfuerzos que múltiples organizaciones realizan para darle relevancia pública a esta problemática, aún nos cuesta –política, moral e ideológicamente enfrentar las múltiples preguntas que la crisis climática nos impone: ¿Qué haremos con los ciudadanos de los pequeños estados insulares una vez que pierdan sus fuentes de agua dulce o sus tierras queden sumergidas en el mar? ¿Qué haremos con los miles de migrantes climáticos que se verán forzados a dejar sus hogares convertidos en zonas peligrosas o inhabitables? ¿Qué haremos si se ve drásticamente reducida la productividad de nuestras principales fuentes de alimentos? ¿Qué haremos frente a la pérdida progresiva de nuestra biodiversidad y el desajuste de los balances ambientales? Quizás lo más complejo de todo es aceptar que todas estas preguntas deben ser respondidas en el presente, y de forma colectiva, por la humanidad. Entender, como ciudadanos  del planeta, que se trata de problemas actuales que irán agravándose en el futuro. Centenares de evidencias se acumulan periódicamente en la prensa y las redes sociales, ratificando la crisis climática global. Ya no es novedad leer que un “fenómeno climático nunca antes visto” o “sin precedentes históricos” causó cientos de muertes y graves destrozos. Basta con releer las noticias del súper tifón Haiyan en Filipinas. Y sin embargo, la política global no cambia. Sabemos, con pesar, que veinte años de negociaciones en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático no han producido un acuerdo significativo  en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, formalmente denominada “mitigación”. El peso del poder corporativo y de los gobiernos que anclan su desarrollo en la contaminación sigue imponiéndose. Recuerdo haber visto un video que sugería mayor coherencia al bautizar los tifones y huracanes. Ponerles mejor el nombre de los políticos que no hicieron nada para enfrentar el cambio climático. O ponerles el nombre de los dueños de las grandes corporaciones, multimillonarios que se enriquecen a costa de industrias sucias y contaminantes. Quizás tengan razón. La inexistencia de compromisos serios de mitigación y la carencia del flujo de recursos  financieros para la adaptación, el desarrollo de capacidades y la transferencia de tecnología han ampliado la frontera de las pérdidas y daños ocasionados por el cambio climático. Quisiera no ser pesimista, pero el futuro no es alentador.  Es esta incomprensible irresponsabilidad global la que ha forzado a las negociaciones sobre “pérdidas y daños asociados a cambio climático” en las Naciones Unidas. Por ello, la primera gran batalla en la Conferencia de Varsovia (COP 19, noviembre de 2013) era lograr un reconocimiento público global de los impactos que ya están ocurriendo por fenómenos de extrema intensidad o de lentodesarrollo a los cuales simplemente no podremos adaptarnos. Finalmente, y gracias a la presión pública, en la COP 19 se creó un Mecanismo Internacional de Varsovia sobre Pérdidas y Daños asociados a los impactos del cambio climático, subordinado al Marco de Adaptación de Cancún, que será revisado en 2016. Como resultado de ello, se prevé que habrá más reuniones, más esfuerzos de articulación institucional y más trabajo técnico, pero nada de ello tendrá aún un impacto directo en las comunidades más pobres y vulnerables. Al menos en Varsovia se logró que el tema no fuera enterrado vivo y que tuviera al menos un espacio de negociación bajo la responsabilidad de un nuevo Comité Ejecutivo. Pero también es cierto que la insensatez se impuso en las decisiones tomadas. Los países industrializados –especialmente Estados Unidos, Australia, Canadá y Japón- se niegan rotundamente a ofrecer compromisos serios de mitigación y, por ello, también huyeron del establecimiento de un mecanismo internacional que incluyera la obligación de proveer recursos financieros cuando las tragedias  climáticas ocurran. Prefieren quedarse en su esquema de “voluntariedad” a través de la asistencia humanitaria. La reflexión de Mandela sobre la pobreza bien se aplica a la crisis climática: “La pobreza no es natural, es creada por el hombre y puede superarse y erradicarse mediante acciones de los seres humanos. Y erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia”. * Oficial para Cambio Climático, Centro Humboldt, Nicaragua. Integrante de la Alianza Nicaragüense ante el Cambio Climático (ANACC) y de la latinoamericana Iniciativa Construyendo Puentes.
Viernes, 20 Diciembre 2013 04:34

Alerta inminente para los países en desarrollo

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Por Carlos Méndez Vivas 5 El 5Informe IPCC (AR5) y negociaciones en Varsovia – COP 19. Informe científico climático elaborado por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) fue firmado en el mes de septiembre del 2013 en una conferencia celebrada en Estocolmo que aglutinó a científicos y delegados de los gobiernos del mundo, este informe conocido como el 5Informe IPCC o AR5 da fe de  los daños irreversibles en el Clima, los recursos y medios de vida en el mundo que son de vital importancia para la sobrevivencia de la raza humana. Dicho informe es una evidencia científica y técnica que rubrica algo que ya es conocido por las principales potencias económica e industriales del mundo las cuales son nada más y nada menos que las mismas causantes del calentamiento global e impulsadoras de las drásticas variaciones climáticas que vulneran aún más a los países en desarrollo, sin importarles el derecho a algo tan elemental como lo es la vida. No es un informe revelador sino un nuevo llamado a los países que contaminan exorbitantemente al planeta, a los que producen y consumen energías fósiles, a las naciones capitalistas altamente consumidoras de bienes y servicios, sobre una economía en desleal competencia que han impuesto en este siglo XXI y es una alerta inminente para los países en desarrollo. Visto el informe del IPCC desde cualquier ángulo, NO se generarán nuevos daños sino que se acelerará estos daños ya existentes en el mundo. Según el Grupo de Trabajo I de contribución al quinto informe de evaluación del IPCC en lo relacionado a la base científica física: habrán Cambios…no alentadores: cambios sustanciales en los regímenes de precipitación por ende en la hidrología superficial y subterránea en su escorrentía, así  mismo cambio de temperaturas que repercutirán en la superficie del suelo, mayor salinización oceánica y salinización en las aguas dulces, esta última, base de la existencia de muchas poblaciones del mundo[1], entre otros cambios de patrones físicos… “El aumento del nivel del mar se ha acelerado, la velocidad de retirada del hielo marino del Ártico se ha duplicado, el derretimiento de los glaciares y capas de hielo está ocurriendo más rápido y los océanos se están acidificando[2]”. Nada de esto es alentador. Los cambios reflejados por el informe del IPCC, en términos reales, se traducen en degradación de nuestra biodiversidad, escases de agua, generación de nuevas enfermedades vectoriales por el aumento de las temperaturas (variaciones climáticas), variación en las precipitaciones, afectación directa a la seguridad alimentaria de las naciones en desarrollo, principalmente a las poblaciones situadas en las áreas rurales, pérdida sustancial de sistemas de bosques húmedos que pasarían a convertirse en bosques tropicales secos; según proyecciones del Centro Humboldt basado en investigaciones sobre los bosques existentes en la Reserva de Biosfera de BOSAWAS, por citar uno de varios casos. Sin embargo por otro lado las infructíferas negociaciones en la recientemente celebrada COP 19, Varsovia, Polonia - 2013, es una muestra evidente del desinterés de los países ricos por sufragar los daños y pérdidas que están causando con su sistema de producción insustentable a las naciones pobres, un sistema consumista, bajo la teoría de la expansión, la explotación y el despilfarro de nuestros recursos. Según reporte emitido por la delegada internacional en el tema de cambio climático para Centro Humboldt y SUSWATCH Latinoamérica, Mónica López Baltodano, en las negociaciones de la COP 19: quedan aún asuntos pendiente, no acordados, los cuales son: Claridad de un efectivo financiamiento climático, solución al tema de pérdidas y daños, plataforma de Durban y la puesta en marcha de medidas de respuesta ante esta crisis climática global, entre otras. Estas y otras decepcionantes actuaciones y falta de voluntad de las potencias para tomar decisiones claras y congruentes con los interés de las naciones en desarrollo en el seno de las negociaciones de la COP 19,  provocaron algo jamás registrado en la historia de las mismas como fue la retirada masiva de ONGs y movimientos sociales en dichas negociaciones, misma en la que se sumó el esfuerzo y voluntad de SUSWATCH Latinoamérica y la Alianza Nicaragüense ante el Cambio Climático.

Fuente: Arquitectura Sustentable

Este artículo ha sido publicado originalmente en Centro Humboldt


[1] Documento integro en versión inglés: http://www.ipcc.ch/pdf/ar5/ar5-outline-compilation.pdf
[2] http://www.intercambioclimatico.com/2013/09/27/quinto-informe-ipcc-es-categorico-crisis-climatica-es-ahora-y-requiere-acciones-concretas-de-los-gobiernos-para-revertir-devastadores-efectos/#more-6893

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