Escrito por María Eugenia Rinaudo Mannucci


Semanas atrás, Adopt a Negotiator y Conexión COP realizaron un webinar para discutir las políticas climáticas en América Latina y los procesos de algunos países latinoamericanos rumbo a la COP21. Durante este webinar (del cual comparto el link) se discutió sobre Argentina, Colombia, Costa Rica, Perú y Venezuela.

Como ciudadana venezolana, veo con preocupación el deterioro de la política ambiental en el país y, tal y como lo manifesté durante el webinar, creo que es imperativo que Venezuela como líder del grupo de negociaciones ALBA, configure argumentos climáticos basados en compromisos reales y accesibles a la población.

En los últimos meses, Venezuela ha sido protagonista de transformaciones importantes en los sectores económico, político y social, influyendo directamente sobre las políticas ambientales del país.

A finales del año pasado, el Gobierno de Venezuela decidió eliminar el antiguo Ministerio para el Poder Popular de Medio Ambiente y crear un Vice-Ministerio de Asuntos Ambientales, el cual estaba adscrito al Ministerio de Vivienda. Esta decisión trajo un revuelo entre los ambientalistas, quienes no confiaban en la idea de “desprestigiar” uno de los primeros ministerios sobre temas ambientales que se creó en la región latinoamericana.

En marzo del presente año se decide reformular el Vice-Ministerio y crear el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas, el cual aún no cuenta con página web. Este nuevo ministerio, según lo indicado por el mismo Gobierno Venezolano debería ocuparse de proyectos como el Plan Nacional del Agua,  Misión Árbol y tratamiento adecuado de desechos sólidos, dejando al cambio climático “por fuera de la agenda” de la nueva cartera ministerial.

En el año 2005, el Gobierno Venezolano publicó la Primera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático en la cual hace referencia a los efectos que este fenómeno tendría sobre los diversos escenarios económicos, así como también a los inventarios de Gases de Efecto Invernadero. Sin embargo, posterior a esta fecha no se ha realizado ni publicado siguientes comunicaciones nacionales con datos actualizados, proyectos propuestos ni nuevos escenarios. Es evidente la deficiencia o nulidad de políticas climáticas en el país, lo que conduce a un mayor riesgo de vulnerabilidad. No existe en Venezuela, una política nacional específica para abordar el tema del cambio climático.

La falta de compromiso político es evidente y, siendo Venezuela un país fósil-dependiente es preocupante que su economía no se vea descarbonizada ni en corto, medio ni largo plazo. A finales del año pasado, se realizó en la Isla de Margarita, la Precop Social 2014. Considerada como una gran alternativa de participación social en las acciones climáticas en América Latina, dejó dos trabajos importantes: la Declaración Juvenil y la Declaración de Gobierno. Ninguno de los lineamientos presentados en estos resultados, se ha ejecutado con eficacia dentro del territorio nacional.

Mientras tanto, los conflictos socio-ambientales siguen en aumento. Resulta alarmante ver como la minería ilegal arrasa cantidades enormes de zonas boscosas en el país. El caso más reciente y notorio es en el Parque Nacional Canaima (un patrimonio no solo de Venezuela, sino de toda la humanidad), donde empresas extranjeras están devorando grandes hectáreas.  De igual forma, deforestación, contaminación atmosférica y asentamientos urbanos ilegales, son el “día a día” de los ciudadanos que tienen que toparse con estas situaciones.

Conexo con lo anteriormente comentado, también es importante destacar la falta de articulación en conocimientos, informaciones y participación social en relación al cambio climático en el país. La mayor parte de los ciudadanos no están conscientes de los efectos que este fenómeno acarreará para el desarrollo de sus actividades laborales, económicas o recreativas. Las comunidades deben ser protagonistas de transformaciones locales en adaptación y cambios culturales.

De igual forma, el deterioro del movimiento ambientalista en Venezuela es preocupante. Innumerables organizaciones no gubernamentales, asociaciones, iniciativas y grupos se ven altamente afectados por la crítica situación económica, la falta de oportunidades y generación de nuevas alianzas. Esta situación, ha traído como consecuencia un mayor descontrol de los conflictos socio-ambientales y situaciones extremas.

Si las políticas climáticas en Venezuela fueran cónsonas con la exigencia de un mundo que pide a gritos sociedades y ecosistemas adaptados, financiamiento para proyectos, desarrollo bajo en emisiones, participación social e innovación, tecnología y avances, entonces otro gallo cantaría…



Maria Eugenia Rinaudo Mannucci

Licenciada en Estudios Ambientales

Twitter @rinaudomariae
Miércoles, 20 Mayo 2015 17:29

Se abre el grifo petrolero en el Ártico

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El Departamento del Interior de Estados Unidos aprobó el pasado lunes 11 de mayo el plan de Shell para la explotación de petróleo en el mar de Chukchi, frente a las costas de Alaska. Es una decisión que parece ir en contra de la política climática y ambiental que el gobierno de Estados Unidos ha dicho promover, y resulta un duro mensaje al mundo en general en el año en que se espera alcanzar un acuerdo climático.
Escrito por Mónica Araya y Guy Edwards

Este año los gobiernos decidirán de qué modo contribuirán al nuevo acuerdo climático de París a ser firmado en diciembre y esto crea un momento decisivo para América Latina. No se trata sólo de formular propuestas para combatir el cambio climático, sino de comprender cómo la forma en que  los gobiernos decidan sus planes definirá el apoyo político que los mismos recibirán por parte de la ciudadanía, la sociedad civil y las empresas. Habrá más posibilidades de ejecutar propuestas sólidas y ambiciosas si la sociedad las considera beneficiosas, creíbles y legítimas.
Martes, 12 Mayo 2015 11:08

AGENDAS INNOVADORAS

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En la actualidad nos encontramos en momentos de constantes cambios, constantes rupturas, del cual muchas veces surge la incertidumbre y por ende muchas cosas pierden credibilidad, todo sucede muy de prisa y los cambios, a diferencia de otros momentos históricos, suceden  no solo generacionalmente, sino intergeneracional, y la inmediatez por la búsqueda de adaptarse a ellos es  tarea cotidiana.
En los últimos años es destacable la cantidad de personas que, tomando en cuenta el principio de proximidad de las personas, en el que sus ojos están abiertos a ver la realidad y se manifiestan en acciones, han aportado a contribuir de diversas maneras antes estas situaciones. La juventud hoy en día cumple un rol principal al llamado de atención y a la búsqueda de soluciones colaborativas y conjuntas, grupos alrededor del mundo como Aclimatando, Engajamundos, 350, Youngo, Child Life, entre otros; que día a día trabajan por una narrativa conjunta y común para brindar asistencia primaria, preventiva. Grupos de jóvenes que con su energía son capaces de traspasar barreras y llegar a diversos sectores y de diversas formas, en una acción de manifestarse, también, intelectualmente y propositivamente, con el fin de empoderar a las personas, de favorecer a su resiliencia, a que ante una adversidad puedan enfrentarlas y resurgir fortalecidos, para surgir proyectando el futuro, tratándose de una forma de ajuste ante la adversidad.
La problemática ambiental en la Argentina tiene un bajo nivel de politización. Los partidos y coaliciones políticas de mayor relevancia electoral a nivel nacional no tienen posicionamientos programáticos claros y expresos sobre la agenda ambiental que permitan diferenciar sustancialmente una coalición de otra. Para evaluar este argumento, se analizan los procesos de discusión y sanción legislativa de dos de las leyes más importantes sobre temas ambientales aprobadas a nivel nacional durante la última década: la ley de bosques nativos y la ley de protección de glaciares. El análisis de estos dos casos demuestra claramente que las problemáticas ambientales cruzaron y dividieron a la coalición gobernante y también a los espacios opositores con representación legislativa más numerosa en el Congreso Nacional. Esta falta de posicionamiento de los partidos y coaliciones políticos centrales del sistema político argentino genera un política ambiental reactiva, a la vez que deja en evidencia la fragilidad de las coaliciones legislativas que se forman para aprobar leyes ambientales, pero que no son suficientemente sólidas para sostener la implementación de las mismas.

A continuación pueden encontrar el análisis completo en el documento adjunto. 
Resumen de la noveno reunión de la Junta Directiva del Fondo Verde Climático

La novena y más reciente reunión de la Junta Directiva del Fondo Verde Climático (FVC)se realizó el 24 y 26 de marzo en Songdo, Corea del Sur, sede del Fondo.La reunión se llevó a cabo bajo una agenda ambiciosa de 31 ítems. Se discutieron una gran cantidad de temas, entre estos el estatus de las contribuciones financieras al Fondo, el rol e impacto que se espera del mismo, y los lineamientos para el manejo inicial de riesgo. Además, se consideraron y aceptaron siete aplicaciones de entidades ahora acreditadas ante el Fondo. Con ello se abrió la puerta a que la institución pueda financiar los primeros programas y proyectos a finales de año.

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